CONSTRUIMOS UNA CASA SIN LADRILLOS

Como os avanzábamos en el post anterior, desde consumosinhuella nos hemos propuesto construir una casa desde cero. Con criterios de sostenibilidad pero siempre dentro de las posibilidades del bolsillo medio español. Si aun no lo has leído, haz clic aquí. Comenzamos.

Durante el siglo XX, la revolución industrial modificó gran parte de las costumbres del sector de la construcción. Materiales como el acero y el cristal comenzaron a dominar el panorama arquitectónico relegando a un segundo lugar a materiales que venían utilizándose siglos atrás.

En España sabemos que se ha construido tradicionalmente con ladrillo de adobe. Este término, que procede del árabe, un sistema que consiste en una mezcla de arcilla y arena, en ocasiones mezclado con paja, que se compacta en pequeños bloques y se seca al sol.

Otro sistema bastante utilizado antaño es la construcción en piedra. En la sierra noroeste de Madrid, por ejemplo, este material abundaba y las casas construidas en la primera mitad del siglo XX están hechas con bloques de granito.

Si nos vamos al centro de la capital, los edificios más antiguos tienen una estructura de madera. Exteriormente podemos no notarlo pues sus muros tienen aplicado un revoco y su esqueleto queda oculto completamente. Puede que hayamos estado, e incluso vivido, en casas con ese sistema constructivo e incluso ni nos hayamos dado cuenta.

Estos eran algunos ejemplos de los sistemas constructivos que podemos ver aun en casas que aun a día de hoy siguen habitadas.

Y ganó el ladrillo…

Ya a finales del siglo XX, con el boom de la construcción en España una especie de ola gigante de “ladrillo” nos pasó por encima borrando del todo los leves recuerdos que la construcción podía conservar de los sistemas de antaño.

Tras levantar la economía entera de un país, ¿quedaba alguna casa en pie que no fuera de ladrillo?, ¿Qué efectos sobre el medio ambiente puede tener esto a largo plazo?

La construcción con ladrillo llegó a ser un método rápido de construcción de viviendas, pero probablemente no era el mejor material de todos en cuanto a sus prestaciones técnicas ni el más sostenible medioambientalmente hablando. Es cierto que su composición es fundamentalmente arcilla y por tanto se puede decir que biodegradable, pero entonces, ¿es un sistema adecuado para la construcción de viviendas respetuosas con el medio ambiente?

Probablemente no la mejor de las opciones. No tanto por la propia composición del ladrillo, sino por factores que van unidos a este sistema constructivo.

En la antigua Grecia comenzaron a usarse los aglomerantes como forma de unir mampuestos en tabiquería. Ya en el siglo XIX comenzaron a crear variantes mezclando todo tipo de materiales hasta llegar al cemento moderno que todos conocemos. El ladrillo va necesariamente unido al cemento.

La suma de ambos materiales ha dominado la escena arquitectónica de las viviendas en las que probablemente vivimos ahora la mayoría de nosotros.

Su eficiencia.

El aislamiento del muro de ladrillo es bastante bajo, por lo que las casas hechas de este material no aíslan las viviendas del frío o el calor extremo. Para conservar una temperatura de confort en las viviendas hechas de ladrillo, es preciso instalar en el exterior algún sistema de aislamiento térmico, si no, la vivienda será fría en invierno y calurosa en verano.

Aunque no todo es blanco o negro. Si bien es cierto que su capacidad de aislamiento por sí mismo es baja, su inercia térmica, (a la cual dedicaremos un capítulo específico más adelante , no te lo pierdas), es un punto a favor con respecto a otros materiales. Todo hay que reconocerlo.

Piensa por un momento; ¿Cuántos bloques de edificios recuerdas que sean de ladrillo “visto” en tu ciudad o localidad?, es decir, que desde fuera se vean los bloques de ladrillo “desnudo” porque no se ha instalado ningún sistema de aislamiento.

La respuesta es: “prácticamente todos los edificios que se han construido en los últimos 30 años son de ladrillo visto”. Por este motivo, tenemos un parque de viviendas en España con un gran número de ellas que no disponen de un buen aislamiento térmico quedando a expensas del clima exterior. Es un hecho que tiene los requerimientos técnicos para ser viviendas climáticamente eficientes y confortables, y por ende, respetuosas con el medio ambiente. A menos aislamiento, más calefacción necesitas.

Por suerte los tiempos evolucionan y los criterios técnicos se endurecen. Esto poco a poco va formateando la mentalidad de los proyectos de nueva construcción. La razón de impone, pero de ese tema ya hablaremos en profundidad.

Los residuos.

Las casas parece que duraran toda la vida, por lo menos toda nuestra vida. Sin embargo, todos hemos visto una demolición o una reforma donde se han generado grandes cantidades de escombro.

Es escombro que hemos podido tocar, donde trozos de ladrillo con cemento hecho pedazos, nos ha llevado a pensar que ese residuo seguramente no pueda reutilizarse.  

Aunque ese escombro tiene una utilidad que hayamos podido identificar. Se suele usar en caminos para drenar el agua de lluvia. Se esparce por el camino y permite que el camino no se deteriore rápidamente con fuertes lluvias.

Sin embargo, hacer eso es ni más ni menos que sembrar escombros alegremente por el campo. Puede que sea de utilidad, pero deja una huella medioambiental demasiado elevada.

Alternativas.

Lo bueno es que existen muchísimas alternativas arquitectónicas a nivel de material, la paja, la madera hasta incluso, para nuestra sorpresa, hay casas hechas a base de cartón en su interior. Es viable tanto rescatar sistemas constructivos del pasado como ver como nuevos sistemas florecen y se hacen una alternativa real.

En consumosinhuella.com hemos realizado un profundo análisis del mercado viendo qué materiales podríamos plantearnos para construir una casa evitando el ladrillo, el cemento y el hormigón y buscando una alternativa más limpia.

Y no ha sido sencillo. Para hacer este análisis, hemos contado con profesionales de la arquitectura ampliamente cualificados

Pero nosotros no somos profesionales, somos consumidores y como consumidores vamos analizar este apartado. Para que tú como consumidor puedas conocer qué criterios te hacen falta para decidir los materiales a utilizar en la construcción de tu casa.

Tras mucho indagar, consultar y meditar la elección, cosa que no ha sido nada sencilla, hemos decidido elegir la madera como alternativa.

¿Por qué elegimos la madera para construir nuestra casa?

Los motivos pueden ser infinitos, pero los más importantes son los siguientes:

Facilidad para construir: Hay muchos sistemas nuevos que nos han llamado la atención, sin embargo algunos de ellos son hoy en día un sistema de construcción minoritario, por lo que para encontrar una empresa que te haga una casa, por ejemplo, con balas de paja, es probable que te tengas que ir al País Vasco en busca de artesanos que lleven años construyendo en este sistema.

Esto complica la tarea de elegir una constructora y puede encarecer el proyecto al tener que elegir constructoras que tengan desplazarse de comunidad, con los costes que ello conlleva. Si eliges la técnica constructiva en madera, las opciones de encontrar una constructora que pueda encajar en el proyecto son más sencillas de encontrar cerca de nuestra zona. En resumen, nos ofrece consumo de cercanía y reducción de costes.

El peso: El esqueleto de la casa es de madera, por lo que el peso se verá reducido considerablemente y reducirá considerablemente la resistencia que tendrán que hacer los cimientos para sostener la casa. Eso reducirá tanto el precio de los cimientos como la dificultad para ejecutar la obra.

Por otro lado, la medra es un material con el que se construye “en seco”, es decir, que no se precisa preparación de aglomerantes, lo cual reduce materiales que darán más peso a la esturctura entre otras ventajas como tener que comprar y trasladar un material más o menos. Se puede prefabricar una parte en nave industrial y trasladar para instalar.

Tienes que instalar aislamiento. La madera es un aislante natural, pero si te decantas por un sistema en madera que sea ligero, necesitarás una capa de aislamiento. Lo bueno es que hay gran variedad, lanas minerales, fibras de celulosa, fribas de algodón, etc. Materiales bastante limpios. Se abre un abanico de posibilidades.

Los residuos: Ya hemos visto que los escombros sirven para drenar caminos y poco más. Sin embargo, si tienes que tirar un muro hecho en madera, una vez retiras el revoco, encuentras una madera que ha estado protegida durante años y que aun puede tener diversos usos.

Con un tablón de madera reciclado puedes hacer autenticas virguerías. Puedes hacer muebles, tallar la madera o incluso volver a utilizarla en la propia casa para levantar otro muro. Un paseo por Pinterest y las opciones son infinitas.

Esta idea zero waste nos llama especialmente la atención. Es fabuloso pensar que la casa que dejas hecha, cuando ya no tenga utilidad, se puede desmontar y acabar siendo un parque de columpios infantil.

Pero yo no quiero vivir en una cabaña…

Es muy común que al pensar en una casa de madera, pensemos en esto:

Para algunos puede ser una idea estupenda, pero seguramente para la mayoría no es la idea de casa que tenía en la cabeza y ese es nuestro caso. El acabado estético suele ser una línea roja que no queremos sobrepasar. Debe parecer una casa al uso.

Sin embargo, una casa hecha en madera también puede ser esto:

Cualquiera de estas  casas puede estar hecha de madera, o también llamado “entramado ligero” y puede tener la apariencia de una casa al uso. Sí, incluso con un acabado exterior en piedra.

Romper nuestros esquemas mentales es probablemente el reto más difícil a la hora de construirnos nuestra casa. Con los materiales, tenemos una inercia dogmática desde hace años de que “las casas se construyen con ladrillo”

En consumo sin huella nos hemos decidido a construir desde cero una casa de madera o “entramado ligero” por todos estos motivos. No ha sido una decisión sencilla pero sí puede que haya sido una de las más difíciles. Es cierto que hay muchos otros detalles que contar y lo haremos en próximos capítulos.

En el próximo post te enseñaremos los planos. No te lo pierdas.

Os contamos el proceso de diseño de espacios y os enseñamos nuestro plano y por qué hemos diseñado así nuestra vivienda.

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